Los inicios del movimiento escritural:

El primer movimiento escritural aparece en la temprana infancia, el niño cuando hace sus primeros garabatos está realizando un acto voluntario y no sigue ninguna norma impuesta, ninguna pauta, sino que en su libertad provoca una creación; ese garabato es su primera toma de contacto pero aún no puede ser analizada totalmente.

En cambio, la escritura es una conducta reflexiva, meditada, pensada, no es posible escribir y conversar al mismo tiempo, porque se debe razonar, entender y ver lo que se escribe, porque cada letra o cada palabra es el producto de un pensamiento, de un acto premeditado, colocando en cada una los signos gráficos correspondientes.